En las disciplinas clínicas donde el criterio profesional depende del contexto acumulado, la información relevante no está concentrada en un único documento ni se produce solamente dentro de la consulta. Queda repartida entre notas de sesión, audios, transcripciones, documentos, observaciones y experiencias que ocurren entre consultas.
Reconstruir esa historia, identificar cambios, detectar patrones, revisar contradicciones y preparar cada consulta exige un esfuerzo que crece con la duración del tratamiento y con la cantidad de personas a cargo. Buena parte de lo que se genera fuera de la consulta se pierde o queda infrautilizada.